DJ & Artista Musical
RIZZET
José Pedro Vargas — DJ chileno con más de 9 años de experiencia, construyendo una carrera completamente autodidacta.
Misión
Crear experiencias musicales únicas que conecten a las personas y transformen cada celebración en un recuerdo inolvidable. Con cercanía, profesionalismo y calidad, adapto el set a las necesidades de cada cliente.
Visión
Ser el DJ de referencia para celebraciones cercanas y personalizadas, creando conexiones auténticas a través de la música. Cada evento debe ser único, marcado por cercanía, respeto y emociones inolvidables.
Quién Soy
José Pedro Vargas
Nacido el 9 de abril de 2001
Mi camino ha sido una búsqueda constante de equilibrio entre la precisión técnica y la expresión artística. Soy Ingeniero Civil Industrial de la Pontificia Universidad Católica, con un diploma en Tecnologías de la Información; una formación que me ha otorgado una visión analítica y estructurada que aplico en cada uno de mis proyectos.
Sin embargo, mi verdadera pasión reside en la música y el arte. Desde 2016, me desempeño como DJ, una disciplina que comenzó como una curiosidad autodidacta y se transformó en un estilo de vida. Mi experiencia no se limita solo a las cabinas; a lo largo de mi vida he participado activamente en musicales y obras de teatro, lo que me ha dado una comprensión profunda de la puesta en escena y de la conexión directa con el público.
Más que un DJ de géneros, me considero un apasionado del fenómeno musical en todas sus formas. No busco encasillarme en un solo estilo, sino encontrar aquellos elementos que hacen que una pieza sea apreciable y única. Me fascina la versatilidad de la música y su capacidad casi mágica para transformar el estado de ánimo de las personas y crear atmósferas inolvidables.
Para mí, cada set es una oportunidad de utilizar la tecnología y el arte para conectar con las emociones de quienes están al otro lado de los parlantes.
La Historia de Rizzet
Rizzet se fundó junto a mi mejor amigo, Martín Pinedo. En ese momento, ambos compartíamos el deseo de aprender a tocar como DJs, por lo que empezamos de forma autodidacta, apoyándonos mutuamente para entender cómo funcionaba este mundo y qué debíamos aprender para mejorar.
Luego de unos meses, compramos nuestro primer parlante, un Samson Auro D412, y definimos el nombre: Rizzet.
El origen del nombre
La idea nació del concepto de que las fiestas deberían durar desde el sunset hasta el sunrise; así que tomamos “set” y “rise” y los combinamos en una palabra fácil de recordar, incluyendo las dos “Z” para representarnos a cada uno. De ahí también surgió el logo, con esas dos letras unidas por la música.
A partir de ese primer parlante, nuestra curiosidad creció y nos fuimos adentrando también en el mundo de la iluminación y en los aspectos técnicos del audio para amplificación.
En octubre de 2016 llegó la primera oportunidad real: un cumpleaños privado. Con todo lo aprendido hasta ese momento, pusimos el equipo a prueba por primera vez frente a un público de verdad.
Desde ahí no paramos — los cumpleaños se fueron encadenando uno tras otro, ganando experiencia en cada pista hasta que la pandemia detuvo todo en 2020.
Los años siguientes fueron un ritmo parejo de eventos — cumpleaños, carretes, celebraciones privadas. Cada fecha era una oportunidad para mejorar: leer a la gente, manejar los tiempos, adaptarse en vivo.
En paralelo, participamos en concursos donde ganamos clases en DJ School y Audiomusica, lo que nos permitió reforzar la técnica con formación más estructurada sin dejar de tocar.
La pandemia frenó en seco el movimiento de Rizzet — sin fiestas, sin eventos, sin fechas. En lugar de quedarnos quietos, decidimos seguir activos con mixes semanales en Spotify bajo el nombre Encuarentenao con Rizzet, un podcast que llegó a reunir cerca de 150 oyentes por capítulo.
Duró un par de meses hasta que Spotify lo eliminó por derechos de autor — pero fue una prueba de que la audiencia estaba ahí y de que el proyecto tenía vida más allá de las pistas.
Con el tiempo seguimos ganando experiencia en múltiples eventos, hasta que en 2021 nuestras diferencias musicales nos llevaron a que cada uno siguiera su propio camino.
Con la pandemia atrás y el proyecto ahora en solitario, el foco fue volver a ganar terreno. Busqué tocar en discotecas y en eventos de mi universidad, mientras seguía manteniendo el circuito de eventos privados que siempre había sido la base de Rizzet.
Fueron años de reconstruir, probar nuevos escenarios y seguir invirtiendo en equipo para llegar a cada fecha con más nivel que la anterior.
En 2024 viajé a Estados Unidos y tuve la oportunidad de tocar en una radio local y en fiestas con público internacional — una experiencia completamente distinta a todo lo anterior. Adaptarse a un público nuevo, en otro idioma y otra cultura, fue uno de los desafíos más enriquecedores de la carrera.
El 2025 arrancó con el ritmo habitual de carretes y eventos privados. A finales del año volví a Estados Unidos, donde toqué en centros de ski, fiestas con público internacional y nuevamente en la radio. Cada viaje confirma que la música es el idioma que no necesita traducción.
Años de inversión constante llevaron al setup actual.
Agradecimientos
Rizzet no sería posible sin las personas que han sido parte de este camino. Gracias a todos quienes han contribuido a hacer esto realidad.
Martín Pinedo
Co-fundador de Rizzet
Compañero de viaje en los primeros años. Juntos construimos las bases de lo que hoy es Rizzet.